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Crear un código QR

Escribe un enlace o un texto y descarga el PNG. Sin registro, sin caducidad y sin que nadie se quede en medio.

Vista previa

PNG transparente de 512 × 512 px, creado en tu dispositivo.

Tus archivos se quedan en tu dispositivo

Esta herramienta se ejecuta por completo en tu navegador. No se sube nada, no se guarda nada, e incluso puedes desconectarte de internet antes de empezar.

Cómo funciona

  1. Escribe o pega lo que quieras codificar: una dirección web, un texto, un teléfono o los datos de tu wifi. El código aparece en la vista previa según vas escribiendo.
  2. Deja la corrección de errores en M salvo que el código se vaya a imprimir en algo que se roce, se moje o se pegue en la calle: en ese caso sube a Q o a H y aguantará más suciedad y arañazos, a cambio de salir más denso.
  3. Elige el color y el fondo. Mantén el código oscuro sobre fondo claro, porque al revés muchos lectores no lo reconocen, y usa el fondo transparente solo si vas a colocarlo sobre una superficie clara.
  4. Descarga el PNG (512 px para pantalla, 1024 px si va a imprenta) y pruébalo con la cámara de un móvil antes de mandarlo a imprimir.

Preguntas frecuentes

¿Caduca el código?
No. Es un código estático: el texto va escrito dentro del propio dibujo, no hay ningún servidor intermedio ni ninguna cuenta que mantener, así que seguirá funcionando mientras exista aquello a lo que apunta. Es la diferencia con los códigos «dinámicos» gratuitos de muchas webs, que en realidad apuntan a un redireccionador suyo y dejan de funcionar, o pasan a cobrarse, cuando esa web cambia de idea.
¿Puedo cambiar el destino después de imprimirlo?
No, y es la otra cara de lo mismo. Al ir el enlace dentro del código, cambiar de destino obliga a generar un código nuevo. Si es un cartel que va a estar años puesto y el destino puede cambiar, apunta a una dirección tuya que tú controles y redirige desde ahí.
¿Cómo hago el código QR de mi wifi?
Escribe en el campo de texto «WIFI:T:WPA;S:NombreDeLaRed;P:tucontraseña;;», respetando mayúsculas y minúsculas. Quien lo escanee se conectará sin teclear nada. Ten en cuenta que la contraseña viaja en claro dentro del código, así que quien lo escanee la tiene: no lo pegues donde no quieras dar acceso. La contraseña sí se queda en tu dispositivo, porque el código se dibuja en la propia página y no se envía a ningún sitio.
¿Cuánto texto cabe?
Unos 2.950 bytes con la corrección L, y bastante menos según subes a M, Q o H; las tildes, las eñes y cualquier carácter no latino ocupan varios bytes cada uno. Si te pasas, el código se rechaza en vez de recortarse por lo callado, así que nunca acabarás con uno al que le falte el final: acorta el texto o, mejor, mete un enlace corto en vez del contenido entero.
¿Por qué queda un margen alrededor del código?
Es la zona de silencio que pide el estándar, cuatro módulos de ancho. Sin ella, muchos lectores no encuentran el código cuando está rodeado de texto o de dibujos, así que no la recortes al maquetar.
¿Lleva logotipo o estadísticas de escaneo?
No, ninguna de las dos cosas. No se puede poner un logotipo en el centro y no se cuenta cuántas veces se escanea, porque nadie está en medio para contarlo. Si necesitas esas estadísticas, lo que necesitas es un servicio de códigos dinámicos con cuenta.

Para un uso concreto

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